La carga, que era transportada desde Misiones con destino a Buenos Aires, presentaba serias inconsistencias documentales y etiquetas de origen extranjero. Al no poder garantizarse el estado sanitario de los productos, se procedió a la desnaturalización total de la mercadería.

Un operativo de control de rutina en los corredores viales de la provincia de Corrientes permitió interceptar un cargamento masivo de frutas y hortalizas de procedencia irregular. La medida se ejecutó bajo estrictos protocolos destinados a prevenir la dispersión de plagas y enfermedades que podrían poner en riesgo la producción agrícola nacional y la salud de los consumidores.

Detalle de la mercadería interceptada

El cargamento estaba compuesto por una gran variedad de productos frescos, cuya procedencia real no pudo ser verificada:

  • Frutas tropicales: Mango, papaya, banana y lima Tahití.
  • Frutas de estación: Melón, sandía, durazno, ciruela y kiwi.
  • Hortalizas: Papa, zapallo y pimiento morrón.

Irregularidades técnicas detectadas

La interrupción del tránsito de la carga se fundamentó en una serie de fallas críticas en la documentación obligatoria y en la verificación de origen:

  1. Inconsistencias en el DTV-e: El Documento de Tránsito Vegetal electrónico presentaba datos que no coincidían con los registros oficiales de los sistemas de control.
  2. Falsedad de origen: Tras un entrecruzamiento de datos con el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa), se constató que el establecimiento declarado en El Soberbio (Misiones) no poseía los cultivos consignados y pertenecía a otro titular.
  3. Verificación satelital: Mediante el uso de imágenes de alta resolución, se comprobó la inexistencia de plantaciones en el predio declarado, lo que confirmó el origen espurio de la carga.
  4. Presencia de productos extranjeros: Parte de la mercadería contaba con etiquetas de origen externo sin los avales de importación correspondientes, lo que impedía certificar su estatus fitosanitario.

Resolución: Decomiso y Destrucción

Dada la imposibilidad de asegurar la trazabilidad (el seguimiento desde la cosecha hasta la comercialización), se aplicó la normativa vigente que ordena el decomiso y la desnaturalización de la carga.

Esta acción administrativa busca neutralizar cualquier riesgo biológico, ya que el movimiento de productos sin control es el principal vector de propagación de plagas que afectan a las economías regionales. El uso correcto del DTV-e sigue siendo la única herramienta que garantiza que los alimentos que llegan a la mesa cumplen con los estándares de seguridad exigidos por la ley.

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