A un mes de su desembarco, la plataforma experimenta un crecimiento exponencial impulsado por el género femenino, que encabeza el 80% de los pedidos en la Capital. Mientras la demanda incentiva a más jóvenes a sumarse, el Municipio mantiene el servicio en la ilegalidad por falta de regulación. Desde su habilitación en la segunda semana de enero, el servicio de transporte en motocicleta de la multinacional Uber ha transformado la movilidad en la ciudad de Corrientes. A pesar de los duros cuestionamientos por la inseguridad de los traslados y la ausencia de una ordenanza que establezca condiciones equitativas frente a taxis y remises, la demanda no deja de subir, traccionada principalmente por un público específico: las mujeres jóvenes. El “factor femenino”: 8 de cada 10 viajes Según testimonios recolectados el interés femenino es el motor que sostiene la actividad. “Las mujeres son quienes más optan por contratar el servicio”, explicó Brian, un conductor que se sumó hace dos semanas con su moto de 125 cc. Los destinos varían desde salidas al centro y la universidad hasta visitas al gimnasio o trámites de último momento. Por su parte, David, un joven que debutó en la app este fin de semana a bordo de una 110 cc, coincidió con la estadística: “De diez viajes que realizo en un turno, ocho corresponden a mujeres. Es cada vez más difícil encontrar al género masculino interesado en ser transportado por Uber Moto”. Según describieron los conductores, mientras las adolescentes y jóvenes adultas ven en la moto una opción rápida y económica para salidas con amigas, las personas mayores mantienen mayores precauciones ante este tipo de viajes. Economía de bolsillo y el “problema” de las novias Para los conductores, Uber Moto se ha convertido en una salida laboral inmediata ante la crisis. Brian destaca que es un “buen ingreso extra” para después del trabajo formal, permitiéndole llegar a fin de mes con mayor holgura: “Cargando unos $5.000 de nafta puedo completar una jornada de trabajo”, aseguró. David, por su parte, se sumó tras los buenos comentarios de amigos: “Me dieron un balance de ganancias y los números me cerraron”. Sin embargo, el joven aportó un dato de color sobre las complicaciones de este nuevo oficio: “Para los choferes que tenemos novia es todo un problema”, confesó, haciendo alusión a los celos que puede despertar la alta frecuencia de pasajeras mujeres en un transporte que implica cercanía física. La zona gris: inseguridad y falta de respaldo Pese al éxito comercial, el servicio opera en un vacío legal. El Municipio de Corrientes aún no ha reglamentado la prestación, lo que mantiene a los conductores en una situación de ilegalidad. A esto se suma la vulnerabilidad ante siniestros viales. Los propios trabajadores reconocen que la multinacional no se responsabiliza en caso de choques o averías importantes en los vehículos. “Uber no se hace cargo de nada si te pasa algo”, admiten, dejando en claro que el bajo costo del viaje para el pasajero y la rentabilidad para el chofer tienen como contrapartida la total desprotección institucional. Post Views: 4 Navegación de entradas Escándalo en la Justicia Federal de Corrientes: investigan a un empleado por presunto abuso sexual y corrupción de menores Eficaz operativo de la DIC: recuperan una motocicleta robada mientras la desmantelaban en un baldío