Una mujer argentina de 30 años fue arrestada en el aeropuerto de Haneda, en Tokio, tras descubrirse que intentaba ingresar al país asiático con casi un kilo de cocaína oculta en su organismo. La detenida, que confesó haber aceptado el traslado de la droga a cambio de 7.000 dólares, ya contaba con antecedentes y condenas previas por narcotráfico internacional.

1. Ficha del Caso

El procedimiento se activó en la terminal aérea nipona luego de que el personal de aduanas detectara el perfil de riesgo de la pasajera y decidiera someterla a estudios médicos.

CategoríaDetalle Informativo
Lugar de DetenciónAeropuerto Internacional de Haneda (Tokio, Japón)
Fecha de ArriboLunes 10 de agosto de 2026
ImputadaRosa Micaela Quipildor (argentina, 30 años)
VueloProcedente de Londres
Cargamento Oculto101 cápsulas de cocaína (casi 1 kilo en total)
Valor EstimadoSuperior a los USD 150.000
Cargos ImputadosViolación a la Ley de Control de Drogas y Ley de Aduanas

2. El Procedimiento Médico y la Confesión

La modalidad utilizada por la traficante, conocida habitualmente como “mula”, fue descubierta gracias a la pericia del personal de control fronterizo:

  • Actitud Sospechosa: Durante los controles aduaneros de rutina en el aeropuerto, un agente notó un comportamiento extraño y signos de nerviosismo en la pasajera, por lo que ordenó su traslado inmediato a un centro hospitalario.
  • Confirmación Radiográfica: Los estudios por imágenes realizados en el hospital confirmaron las sospechas de las autoridades: las radiografías revelaron con claridad que la mujer llevaba en su interior 101 cápsulas envueltas individualmente en plástico.
  • El Móvil Económico: En sus primeras declaraciones, Quipildor aseguró haber sido contactada por personas que conoció durante un festival en la Argentina y confesó que había aceptado transportar los estupefacientes a Japón a cambio de un pago de 7.000 dólares.

3. Antecedentes Penales y Condenas Previas

Un Historial Vinculado al Narcotráfico: Tras su identificación, cruzamientos internacionales revelaron que Quipildor ya contaba con antecedentes por delitos similares. Durante los años 2021 y 2022, había tenido participación directa en envíos de droga con destino a Tailandia y Malasia.

Condena en Suspenso: En noviembre de 2022, la Justicia la había encontrado culpable del delito de contrabando agravado de estupefacientes. En aquella oportunidad, recibió una condena de tres años de prisión en suspenso, una pena que había tenido en consideración su especial estado de vulnerabilidad económica y social. Casi cuatro años más tarde, vuelve a ser detenida bajo la misma modalidad criminal.

Por redaccion

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